A ocho años de iniciada la cuarta transformación y a dos de construir el segundo piso, es un despropósito seguir invocando al pasado como el único responsable de la situación del País, se pudieron heredar todos los males, pero más que un recuento de hechos, programas, conviene evaluar en qué etapa de la transformación estamos.
La principal divisa del cambio, era el combate a la corrupción, acabar con la impunidad, permisividad y tolerancia hacia ella, la inseguridad y el lema que para que al País le fuera bien… “primero los pobres”, esas son las evaluaciones de fondo, convertir el discurso de la honestidad, bienestar y justicia social, en una práctica efectiva, real, de gobierno, no en propaganda y publicidad de las mañaneras que no informan con honestidad las acciones de gobierno y los retos de la problemática, económica, social y política, el entorno internacional y las propuestas de futuro, la distancia entre las cifras macroeconómicas y la realidad social.
Sólo un botón de muestra puede descarrilar los decires del gobierno, no me refiero a las obras insignias, que todavía consumen fuertes cantidades del presupuesto y dan resultados negativos, en sus balances económicos, me refiero al huachicol fiscal, que es mucho más profundo que un enunciado administrativo, es un problema de contrabando, evasión fiscal, lavado de dinero, penetración de redes criminales en estructuras del Estado, financiamiento de elecciones y fraudes al fisco y a la sociedad en su conjunto; que lo de Rocha Moya palidece en este contexto, cuya dimensión no conocemos completamente, no se está hablando simplemente de un combustible robado; sino de una operación que involucra comercio exterior, aduanas, empresas, funcionarios, autoridades fiscales, y a instituciones militares, presunto lavado de dinero, campañas y candidatos financiados con dinero sucio.
¿ Hasta dónde puede llegar la tolerancia política cuando están en juego la decencia pública, la ética y la credibilidad de un proyecto de transformación de la vida pública del País?. Estas son las aclaraciones necesarias que merece el Pueblo de México.






