Ciudad de México.- La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha aprobado una inversión significativa de 825.6 millones de pesos destinados a la adquisición de sistemas especializados para la detección, inhibición y neutralización de drones equipados con explosivos.
Con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta ante potenciales ataques a instalaciones militares, personal operativo y civiles, el Ejército mexicano está implementando la primera fase de un escudo antidrones. Esta iniciativa abarcará las regiones Militar IV (Nuevo León), V (Jalisco), VII (Chiapas), IX (Guerrero) y XII (Guanajuato), que comprenden áreas críticas del país, tanto en el Pacífico como en el norte.
El proyecto subraya la importancia de dotar a las unidades operativas con equipos avanzados de detección, inhibición y neutralización de drones y explosivos, mejorando así la capacidad de reacción frente a posibles ataques en sus áreas de operación.







