Viesca, Coah.- Con una participación multitudinaria y un ambiente de profundo respeto, fe y tradición, este viernes Santo se llevó a cabo con gran éxito la onceava edición de la Procesión del Silencio en el Pueblo Mágico de Viesca, consolidándose como uno de los eventos más representativos del turismo religioso y cultural en el estado de Coahuila.

Miles de personas se dieron cita en este emblemático municipio para ser parte de esta manifestación que, a lo largo de once años, ha echado raíces en la región y se ha fortalecido gracias a la participación de la comunidad, las cofradías y visitantes que encuentran en esta experiencia un espacio de reflexión, identidad y encuentro.

Desde temprana hora, el ambiente en Viesca comenzaba a transformarse. Al caer la noche, el silencio se apoderó de sus calles para dar paso a una de las representaciones más conmovedoras de la Semana Santa: la Procesión del Silencio. Encabezada por la banda de guerra, que marcaba el paso solemne del contingente, avanzaron las distintas cofradías con vestimentas tradicionales, en un recorrido lleno de simbolismo, en el que también participaron en cada estación los cardencheros de Viesca, acompañando con sus cantos melancólicos a la multitud que se congregó en absoluto silencio para esta celebración religiosa.

Uno de los momentos más importantes fue el acompañamiento a la imagen de la Virgen Dolorosa, que recorrió las calles del Pueblo Mágico arropada por miles de asistentes que caminaron en silencio, creando una atmósfera de recogimiento pocas veces vista. La iluminación tenue, el sonido de los tambores y el respeto de los participantes hicieron de esta edición una experiencia profundamente emotiva y memorable.

La afluencia superó todas las expectativas, con la presencia de miles de visitantes no solo de distintas regiones de Coahuila, sino también de estados vecinos y del sur de Estados Unidos, provenientes de ciudades como Chicago, Minnesota y Texas, quienes encontraron en esta tradición una oportunidad para reconectar con sus raíces culturales y espirituales.

Como parte de las celebraciones de Semana Santa, miles de personas se congregaron por la mañana en el Cerro de las Noas, en Torreón, para presenciar el tradicional Viacrucis, una de las representaciones más significativas de la fe católica en la región.

De esta manera, tanto la Procesión del Silencio como el Viacrucis del Cerro de las Noas consolidan a la región Lagunera de Coahuila como un referente del turismo religioso y cultural, donde estas manifestaciones han echado raíces y continúan creciendo con el paso del tiempo.