Rusia.- El gobierno de Rusia ha bloqueado el acceso a Roblox, la plataforma de juegos en línea favorita de millones de niños y adolescentes, provocando una fuerte reacción entre los usuarios más jóvenes del país. La restricción entró en vigor el 3 de diciembre, dejando sin acceso a casi 8 millones de usuarios rusos que utilizaban la plataforma para jugar, socializar y crear contenidos digitales. 

La medida fue implementada por Roskomnadzor, el regulador estatal de comunicaciones, que justificó la prohibición acusando a Roblox de alojar “materiales extremistas” y “propaganda LGBT” y permitir contenidos que, según las autoridades, podrían afectar “el desarrollo espiritual y moral de los niños”.

Objetivo del bloqueo

Esta medida es parte de una estrategia para restringir plataformas digitales extranjeras y dirigir a los usuarios hacia alternativas nacionales, lo que expertos en internet consideran una forma de mayor control estatal sobre la comunicación online. Además de Roblox, en días recientes también fueron bloqueados servicios como FaceTime y Snapchat, y se han limitado funciones de WhatsApp.

La prohibición ha generado una ola masiva de reclamos por parte de niños y adolescentes rusos, quienes han enviado miles de mensajes a las oficinas del presidente Vladímir Putin, suplicando que se restituya el acceso a la plataforma. Yekaterina Mizulina, jefa de la Liga de Internet Seguro alineada con el Kremlin, afirmó que desde la prohibición, niños de entre 8 y 16 años han escrito diciendo que quieren irse de Rusia, además expresan su tristeza y frustración, afirmando que Roblox es una parte importante de su vida social y creativa.

Roblox ha enfrentado algunas críticas por exponer a los niños a contenido sexual, acoso, material extremista y explotación financiera. Sin embargo, la plataforma sigue defendiendo que respetan las leyes locales y que su servicio ofrece un entorno positivo para el aprendizaje y la creatividad de sus usuarios.

La controversia continúa mientras los jóvenes usuarios esperan una respuesta de las autoridades rusas y muchos intentan eludir el bloqueo mediante herramientas tecnológicas como redes privadas virtuales (VPN), lo que ha alimentado el debate sobre las formas de regulación de internet y el acceso a espacios digitales para menores.