La semana pasada le hablaba sobre las buenas cuentas que rendirá el alcalde Chema Fraustro en su primer informe de resultados, hoy abordaremos el quinto y penúltimo informe del gobernador Miguel Ángel Riquelme.
El próximo 30 de noviembre el gobernador hablará ante el Congreso del Estado, será la preparación a su salida de administración en donde lo primero que saldrá a relucir es la seguridad con la que se vive en Coahuila; tarea nada fácil cuando se está rodeado de estados en donde el crimen organizado impera, un oasis en medio de tanta incertidumbre en el norte del país.
Riquelme pasará a la historia como el gobernador que salió avante a la pandemia del covid-19, la emergencia sanitaria más grande de la historia moderna, lo hizo sin apoyo de la Federación creando un sofisticado sistema de monitoreos que dividió por regiones y que se manejaban por subcomités que dependiendo del número de contagios y ocupación hospitalaria se tomaban las medidas y restricciones pertinentes; este modelo fue replicado en varios estados de manera exitosa.
La pandemia complicó por momentos en temas de empleo, el parar por meses ocasionó que miles de empleos se perdieran, situación que también fue manejada de muy buena manera porque no solo se recuperaron esos empleos, si no que Coahuila logró ser líder nacional en formalidad laboral, con el 65.3 por ciento de los trabajadores coahuilenses trabajando en un empleo formal que les asegura las prestaciones de ley y seguridad social. Coahuila ha ocupado el primer lugar en formalidad laboral durante 13 trimestres; sólo al inicio de la Administración, el estado se encontraba en tercero y segundo lugar, y a partir del tercer trimestre de 2018 se colocó en el liderato en este indicador. Son cifras de verdad para presumir, sobre todo cuando el Gobierno federal ha dejado de otorgar 18 mil millones de pesos en puros recortes, así como lo escucha, el Gobierno federal se empeñó en abandonar al estado y lo que se ha logrado es por puro mérito propio.
Muy seguramente en este quinto informe el gobernador aprovechará para explicarle a los coahuilenses la importancia de tener un gobierno similar al suyo, y es que todos sabemos que Riquelme ya tiene a su gallo en la figura de Manolo Jimenez y muy seguramente tocará el tema, claro sin infringir ninguna ley; comenzará a encaminar lo que pronto se convertirá en campaña, y sabe que se vale.
Ya veremos la próxima semana y por aquí nos leemos.






