México.- El asesinato de Miguel Ángel de la Mora Larios, conocido como Micky Hair, el estilista de 28 años que atendía a celebridades como Ángela Aguilar, se convirtió en un caso de alto perfil. Micky Hair murió el pasado 29 de septiembre tras un ataque directo con arma de fuego frente a su salón de belleza en Polanco.
Mientras la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) mantiene abiertas las investigaciones por homicidio doloso, han trascendido dos líneas de investigación principales: las denuncias previas del estilista contra un presunto agresor y su vínculo social con la nieta de un capo histórico del narcotráfico.
Ataque Directo en Polanco y Denuncias Previas
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), dos hombres a bordo de una motocicleta llegaron a la calle Moliere, donde uno de ellos disparó directamente contra De la Mora, quien falleció en el sitio. El alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, descartó que el móvil fuera un robo, calificándolo como un ataque directo. Hasta la fecha no hay detenidos.
La investigación de la FGJ-CDMX se centra en la figura de Eduardo Ederly González Martínez, alias “Tank Turner”, a quien Micky Hair había denunciado formalmente en septiembre de 2024 por amenazas, intimidación y presunto fraude. Medios reportan que el estilista incluso había solicitado una orden de restricción contra González Martínez semanas antes de su asesinato.
«Tank Turner» ha sido identificado en reportes como el principal sospechoso, debido a los conflictos personales y financieros que sostenía con la víctima.
Vínculo Social con la Nieta de «El Azul»
Otra línea de especulación ha surgido a partir de la actividad de Micky Hair en redes sociales, donde se hizo pública su estrecha amistad con Diana Esparragoza. Diana es señalada como nieta de Juan José Esparragoza Moreno, «El Azul», uno de los fundadores y capos históricos del Cártel de Sinaloa.

Ambos compartían frecuentemente fotografías de viajes y celebraciones, como un viaje a Punta Mita, que Diana Esparragoza calificó con un «Qué buen cumpleaños, te amo».
Aunque las fuentes consultadas describen el vínculo como una relación social y afectiva sin evidencia de participación en actividades ilícitas, esta conexión familiar con el narcotráfico ha alimentado especulaciones, en un contexto donde «El Azul» sigue siendo mantenido como fugitivo por agencias estadounidenses.







