Ciudad de México.- La aprobación de la Ley Silla, que obliga a las empresas a garantizar espacios de descanso para empleados que trabajan de pie, podría impactar las contrataciones en el corto plazo debido a los costos asociados con su implementación. Expertos señalaron que las organizaciones, especialmente las pequeñas, enfrentan el reto de adquirir mobiliario ergonómico y realizar adecuaciones en su infraestructura, lo que podría retrasar la incorporación de nuevo personal. David Centeno, de OCC Mundial, destacó que aunque no se detendrán los planes de reclutamiento, sí podrían postergarse.

Una encuesta de OCC reveló que el 45% de los trabajadores no recibe apoyo para mitigar el cansancio por trabajar de pie, mientras que otro 30% considera inefectivos los apoyos existentes. Además, el 50% de los empleados cree que sus empleadores enfrentarán dificultades para implementar la ley. En sectores como la manufactura, el 66% de los empleados anticipa problemas para cumplir con esta regulación, además de percibir resistencia en los altos mandos de las empresas.

Por su parte, el abogado laboral Diego García Saucedo señaló que las empresas ya destinan recursos para la compra de sillas, lo que representa un gasto considerable, especialmente para grandes cadenas de autoservicio. La iniciativa, aprobada en comisiones del Senado, busca garantizar periodos de descanso para los trabajadores, pero podría generar un impacto en las contrataciones mientras las organizaciones se ajustan a las nuevas normativas.