México.- Las tormentas geomagnéticas ocurren cuando el viento solar alcanza la energía suficiente para acercarse al entorno espacial que rodea a la Tierra, generando cambios importantes en la magnetósfera de nuestro planeta –la capa que se encuentra encima de la atmósfera terrestre ionizada-, pero ¿cuáles son las alteraciones que podría generar en nuestra cotidianidad este fenómeno climático espacial?
Pero antes de referirnos a sus consecuencias, primero, es importante destacar qué es una tormenta geomagnética y por qué ocurre.
El Centro de Predicción del Clima Espacial explica que una tormenta geomagnética sucede como resultado de las alteraciones que -cada cierto tiempo- sufre el viento solar, que no es más que una corriente de partículas cargadas de energía, liberadas desde la atmósfera superior del Sol.
Estas tormentas tienen duraciones que pueden extenderse por horas, pero ese lapso es proporcional a la velocidad con la que viajen. A su vez, la intensidad de estos fenómenos dependerá de las eyecciones de masa coronal solar (CME, por sus siglas en inglés) que, en otros términos, son una serie de ondas producidas por una mezcla de radiación y viento solar, desprendidos por el Sol.
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El desprendimiento de CME tiene lugar durante el período de Actividad Máxima Solar, en la que la actividad solar aumenta y disminuye cada 11 años. De acuerdo con “New Sky”, en este momento, estamos entrando en uno de los episodios de actividad solar que –según astrónomos- alcanzaría su punto más álgido en el 2025.
Pero los CME, con miles de millones de toneladas de plasma de Sol, no llegan a la Tierra sino hasta pasadas aproximadamente 18 horas -desde que la tormenta geomagnética se efectúa-, es por eso que las y los expertos en astronomía pueden prever la generación de este tipo de fenómenos espaciales.
Cuando se efectúa una tormenta geomagnética se crean auroras boreales, características por sus estructuras de colores y luminiscencias que se originan en dirección este con destino al oeste; cambian de forma tan rápido como se generan, y son más fáciles de apreciar en los países que se encuentran en latitudes más elevadas.
Luego de una tormenta geomagnética –explica El Centro de Predicción del Clima- se producen corrientes intensas en la magnetósfera, lo que genera un calentamiento en la ionósfera, el cual se ve reflejado por medio de manchas solares, por un alza en la densidad y distribución de la densidad en la atmósfera superior terrestre. Del mismo modo, la emisión de radiación en nuestro planeta aumenta alrededor de 0,1%.
El cambio generado en la atmósfera superior daría lugar a un cambio en la trayectoria de las señales de radio, generar errores en la información proporcionada por GPS, interrumpir la actividad del sistema de navegación satelital, a nivel mundial, y daños en tuberías y redes eléctricas. Información de El Universal






