Estados Unidos.- En medio de la ofensiva implementada por Estados Unidos contra el tráfico de sustancias ilícitas, los grupos del crimen organizado en México han comenzado a introducir al mercado norteamericano un nuevo opioide sintético hasta nueve veces más potente que el fentanilo. Conocida en las calles como «ISO» o nitazeno, esta sustancia amenaza con transformar el panorama del consumo global de estupefacientes.

De acuerdo con el Informe Mundial sobre las Drogas 2026 elaborado por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), los traficantes internacionales han iniciado una transición permanente hacia alternativas sintéticas que buscan reemplazar a la heroína y los opiáceos de origen vegetal, incrementando severamente los riesgos de letalidad.

El isonitazeno es una sustancia desarrollada originalmente en la década de 1950 como fármaco experimental y descontinuada poco después. Sin embargo, su reaparición en el mercado negro registrada desde 2020 ha encendido las alarmas de las autoridades sanitarias y de seguridad.

Iván Meléndez, autoridad de salud en el condado de Hidalgo, Texas, advirtió que el ISO es hasta mil veces más potente que la morfina y supera con creces la fuerza del fentanilo, provocando una supresión respiratoria casi instantánea que causa la muerte por asfixia.

Reportes de la cadena Univision señalan que la sustancia ya ha sido detectada en al menos 13 estados del país vecino, contabilizando más de mil decesos asociados a su consumo.

La droga suele distribuirse como polvo para inhalar o inyectar, en soluciones líquidas para dispositivos de vapeo, o mezclada de forma oculta en pastillas clandestinas y otros medicamentos adulterados.

La Organización de las Naciones Unidas documentó que entre 2020 y el año pasado se identificaron al menos 34 variantes de nitazeno distribuidas en regiones de Norteamérica, Europa y Oceanía, consolidando una crisis de salud pública de escala internacional.

Informaciones de inteligencia apuntan al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y al Cártel de Sinaloa como las principales organizaciones dedicadas a la síntesis y distribución de esta droga.

Registros respaldados por exintegrantes de la DEA como Leo Silva detallan que los grupos delictivos mexicanos han expandido sus operaciones instalando laboratorios de síntesis de nitazenos y fentanilo en territorio canadiense.

El principal peligro para los consumidores radica en que la gran mayoría desconoce la composición exacta de las sustancias que adquieren en el mercado ilegal, lo que convierte a cualquier dosis adulterada con ISO en un riesgo potencialmente mortal.