¿Qué tal,amigos…? La selección de futbol de Dinamarca, clasificada al mundial de Qatar 2022 y ubicada en el grupo “D” junto a las selecciones de Francia, Australia, y Túnez, presentaron su nuevo uniforme para la cita mundialista, pero hicieron una fuerte crítica al país organizador por las violaciones de derechos humanos, en la construcción de los estadios deportivos en los que participaron mas de 35 mil personas.
La más reciente ha sido la de Hummel, la marca que viste a la selección danesa. A la hora de presentar los uniformes que llevarán Christian Eriksen, Kasper Schmeichel y compañía, dejó claro, con un comunicado, su contrariedad de que se dispute el evento en un país en el que murieron al menos seis mil quinientos obreros de los estadios.
“Es por eso que hemos atenuado todos los detalles de las nuevas camisetas de la Copa del Mundo de Dinamarca, incluidos nuestro logotipo y los emblemáticos galones. No queremos ser visibles durante un torneo que ha costado la vida a miles de personas”, enfatizaron.
La organización de Qatar ha respondido fuertemente a este señalamiento, diciendo que han trabajado diligentemente para realizar un buen mundial.
No es la primera vez que se utiliza un evento deportivo con fines políticos, recordando las Olimpiadas de México 1968, cuando dos atletas negros Tommie Smith y John Carlos, levantaron sus puños enguantados por el asesinato de Martin Luther King, muerto por impulsar los derechos humanos de la gente de color.
En 1969 la Guerra del futbol entre Honduras y El Salvador, que jugaron tres partidos en busca de la clasificación al mundial de México 70; la guerra duró cuatro días y hubo más de 1600 fallecidos.
En las Olimpiadas de Múnich 1972 y el “Septiembre negro”. La historia de la toma de rehenes por un comando palestino que pedían la liberación de 234 palestinos que se encontraban en cárceles de Israel. El resultado final del suceso fueron 18 muertos, 11 israelíes, cinco secuestradores palestinos, un piloto y un policía, germanos.
En 1980 el boicot de Estados Unidos a los juegos olímpicos de rusia y la respuesta en Los Ángeles 1984.
La última manifestación fue la del jugador profesional de futbol americano Colin Kaepernick, mariscal de campo de los 49ers de San Francisco, quien el viernes 16 de agosto de 2016, se negó a ponerse de pie al sonar el himno de Estados Unidos por el asesinato de ciudadanos negros por parte de policías blancos; a la semana siguiente no solo repitió su postura, sino que se arrodilló en el partido contra los San Diego Chargers, a pesar de la intervención del presidente de Estados Unidos, que pidió que lo saquen de inmediato, lo que fue imitado por deportistas de otros deportes.
Desde ese año Kaepernick no ha vuelto a jugar en clara represalia por su postura anti racismo.
Por lo que nos preguntamos: ¿se dejará de utilizar el deporte para protestas políticas?
Así lo veo
Desde mi óptica






