Jalisco.- El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aclaró el 25 de marzo que el predio del Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco, operado por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), funcionaba como un centro de adiestramiento y no como un campo de exterminio, como se había especulado. Harfuch enfatizó que, aunque se han encontrado pruebas de homicidios en el lugar, no se han registrado de manera sistemática como en un campo de exterminio.

Durante la conferencia matutina del lunes, García Harfuch explicó que la diferencia fundamental entre un campo de exterminio y un inmueble en el que ocurren homicidios aislados radica en la cantidad y la sistematicidad de los crímenes cometidos. “Es muy distinto que en un inmueble se cometan homicidios a que sea un campo de exterminio», indicó el funcionario, refiriéndose a la diferencia entre torturas o asesinatos puntuales y una masacre sistemática de miles de personas.

A partir del 25 de marzo, la Fiscalía General de la República asumió la custodia del predio en Teuchitlán, donde se continúa con la investigación sobre los posibles crímenes cometidos. La dependencia federal será la encargada de determinar, en su momento, si se trata de un campo de exterminio y cuántos homicidios pudieron haber ocurrido en el lugar.