Ciudad Victoria.- El Gobierno de Tamaulipas ha declarado en «alerta roja» el semáforo de abasto de agua para la población de sus diez municipios fronterizos con Texas. La medida se tomó al afirmar que los pagos de agua de México a Estados Unidos han dejado casi secas las presas internacionales sobre el Río Bravo.
Esta declaratoria agrava las presiones sobre la Presa El Cuchillo, principal fuente de agua potable para el área metropolitana de Monterrey. En lo que va del año, esta presa ya ha sido desfogada dos veces para abonar a la deuda hídrica con Estados Unidos, y podría sufrir nuevos trasvases ante las amenazas del presidente Donald Trump de exigir más agua antes del 24 de octubre, fecha límite para cumplir con el tratado binacional.
Raúl Quiroga, Secretario de Recursos Hidráulicos de Tamaulipas, explicó que la actualización del semáforo significa que la cuenca hídrica está en una «alerta seria que exige acciones inmediatas para revertirla».
El funcionario sostuvo que la declaratoria se debe a los niveles críticos de las presas internacionales Falcón y La Amistad. Falcón, ubicada en Tamaulipas, tiene apenas un 6 por ciento de llenado, mientras que La Amistad, en Coahuila, registra un 10 por ciento. «La cuenca del Río Bravo permanece en color rojo debido a los bajos niveles de almacenamiento en las presas internacionales», enfatizó el Secretario.
Quiroga advirtió que ya no es posible realizar más transferencias de agua a Estados Unidos sin poner en riesgo el abasto a la población de la frontera, donde vive más del 50 por ciento de los habitantes de Tamaulipas.
Ante esta situación crítica, el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum podría recurrir nuevamente al agua de la Presa El Cuchillo. Aunque esta presa se encuentra en la cuenca del Río San Juan y no está contemplada directamente en el tratado binacional de aguas, Sheinbaum aceptó incluirla bajo presiones estadounidenses.
En enero y abril pasados, se extrajeron 260 millones de metros cúbicos de El Cuchillo en dos trasvases, lo que representa el 75 por ciento de los 343 millones enviados a Estados Unidos durante este año. Sin embargo, el Gobierno federal mantiene sin publicar el desglose detallado de estas entregas.







