Saltillo.- Los delitos electrónicos están a la orden del día, sin embargo para las autoridades falta un poco de precaución de parte de la ciudadanía en el estado.

Víctor Ortiz, jefe de la Policía Cibernética de la Fiscalía General del Estado, visitó En La Mira, la barra de opinión más importante del estado para hablar sobre las problemáticas en delitos electrónicos.

De acuerdo a Ortiz, en Coahuila no existen casos de pornografía infantil o trata de blancas, pero son problemáticas que apoyan en todos los sentidos.

«Como Fiscalía trabajamos de la mano con la Guardia Nacional y cada problema que sale día a día la ponemos en un grupo y vemos como se va procesando y como va mutando en cada entidad», dijo.

Para Víctor Ortiz, en Coahuila la gente es más madura para el manejo de redes sociales, pero el robo de identidad es el delito que más se maneja.

«Nos acaba de pasar, a un personaje político le robaron su cuenta de Telegram y es fácil quitar la amenaza».

Para WhatsApp tienes que entrar en Ajustes, y la tercera opción es la verificación de dos pasos.

La verificación es un PIN o código que se introduce de seis dígitos. Cuando se instala la App llega un mensaje y se hace la validación.

Lo que hacen las personas que extorsionan es hacer una llamada al teléfono mediante un mecanismo que a ellos les llega el mensaje, casi siempre lo hacen de madrugada y cuando te das cuenta te robaron tu aplicación.

Al momento que te roban tu cuenta no se ven tus conversaciones, porque el respaldo es en el equipo, ellos obtienen los contactos y se hacen pasar por ti y envían mensajes a tu nombre para extorsionar a nombre de otros.

Pero esto se evita con la verificación de dos pasos, porque ellos necesitan el PIN de dos dígitos y otro consejo es evitar poner la fecha de nacimiento.


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También se pide un correo, por si en un futuro se necesita recuperar el PIN.

Otro problema que han tenido los coahuilenses es un fenómeno que varias personas bajaban una app donde supuestamente te prestaban dinero, pero no llegaba el dinero y empezaban a hostigar a la familia.