Ciudad de México.- La inseguridad en las carreteras de México se ha convertido en un factor que frena el crecimiento económico y afecta directamente al turismo, advirtieron representantes del sector empresarial. De acuerdo con sus señalamientos, los robos y actos violentos en vías de comunicación han incrementado los costos de operación y generan incertidumbre tanto para inversionistas como para viajeros.

Empresarios señalaron que los asaltos al transporte de carga y a particulares son cada vez más frecuentes, lo que obliga a modificar rutas, horarios y estrategias logísticas. Estas medidas, diseñadas para reducir riesgos, terminan elevando los costos de traslado de mercancías, lo que impacta en precios y en la competitividad de las empresas.

El problema no solo afecta al sector productivo, sino también a la actividad turística. La percepción de inseguridad en carreteras desincentiva los viajes por vía terrestre, lo que repercute en destinos que dependen del flujo de visitantes. Este contexto genera una imagen negativa que limita el desarrollo de distintas regiones del país.

Ante este panorama, el sector privado ha insistido en la necesidad de reforzar la seguridad en las vías federales.