La tercera ola del Covid obligará a Coahuila al semáforo amarillo. Otra vez restricciones para reducir la movilidad y ahora la presentación del certificado de vacunación, para ingresar a ciertos lugares como restaurantes, bares y espectáculos deportivos.
También el regreso a clases no será. Todo para atrás.
El presidente López Obrador afirmó que el regreso a clases va, porque va, pero es un enorme riesgo de contagios y de muertes.
Y lo quiere, a fuerza, porque no hacerlo, es una prueba tácita de que se le hizo bolas el engrudo en el programa nacional de vacunación. De diez ciudadanos, mayores de 18 años, solo tres han recibido la vacuna.
No regresar a clases refleja ese negativo histórico de la 4t. Regresar, es una terquedad que pone en riesgo a miles de vidas.
Quedó demostrado que, a pesar de las variantes, en especial la delta, los jóvenes rompieron todo protocolo y cansados de estar retenidos, salieron a todas partes sin cubrebocas y sin sana distancia, para contagiar a adultos y a niños.
El regreso a clases es un enorme riesgo, y ojalá que en Coahuila se privilegie la economía con decisiones atinadas en cada sub comité de salud, porque no tenemos un gobierno federal responsable y preparado.






