Estados Unidos.- Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, compareció ante la jueza Sharon Johnson Coleman en la Corte de Distrito Norte de Illinois, en Chicago.

Durante su comparecencia, Ovidio se declaró inocente de los cargos de narcotráfico y lavado de dinero que enfrenta en Chicago, sumándose a otros seis cargos que enfrenta en Nueva York. Esta comparecencia tuvo lugar el lunes 18 de septiembre después de su extradición desde México, donde estaba recluido en la prisión de El Altiplano, en el Estado de México.

Durante la audiencia, Ovidio Guzmán, de 33 años, vestía un mono naranja y tenía grilletes en los tobillos. Escuchó el procedimiento a través de un intérprete de español, aunque en ocasiones respondió en un inglés con un marcado acento, según informó el Chicago Tribune.

Los fiscales destacaron que dos de los cargos que enfrenta conllevan una pena obligatoria de cadena perpetua en caso de ser declarado culpable. La pena de muerte fue excluida como parte de un acuerdo para su extradición con las autoridades mexicanas.

Guzmán López renunció a su derecho a una audiencia de detención y permanecerá detenido sin posibilidad de fianza mientras espera el juicio. La audiencia de seguimiento se reprogramó para el próximo 17 de noviembre.

Los cinco cargos que enfrenta son:

Conspiración para distribuir en Estados Unidos cocaína, metanfetamina, heroína y marihuana.

Empresa Criminal Continua.

Importar, fabricar y distribuir cocaína, metanfetaminas, heroína y marihuana.

Conspiración de lavado de dinero ilegal.

Posesión de arma de fuego.


Te puede interesar: Llegan los libros de apoyo a Coahuila


El Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó la extradición de Guzmán a Chicago el pasado viernes. Ovidio, quien fue arrestado por las autoridades mexicanas en enero pasado, era uno de los narcotraficantes más buscados por Estados Unidos debido a su implicación en el tráfico de fentanilo y ahora enfrenta una serie de cargos federales en diferentes tribunales del país. Tenía dos opciones: llegar a un acuerdo con las autoridades para cooperar y proporcionar información a cambio de una sentencia reducida o, al igual que su padre, enfrentar un juicio.