Irán.- La frágil esperanza de paz en Medio Oriente se ha desmoronado en menos de 48 horas. Este domingo, Irán retomó el cierre total del Estrecho de Ormuz, apenas un día después de haber anunciado su apertura, desencadenando una respuesta incendiaria del presidente estadounidense Donald Trump, quien advirtió que reanudará los ataques militares si no se logra un acuerdo definitivo antes del próximo miércoles.
Con la principal arteria petrolera del mundo nuevamente bloqueada, la tensión ha alcanzado niveles críticos, dejando el alto el fuego mediado por Pakistán al borde del colapso total.
El regreso del «control estricto» en Ormuz
El Cuartel General Central Jatam al Anbiya de Irán informó que el paso por el estrecho ha quedado restringido para todo buque comercial. Teherán justifica esta medida denunciando que Estados Unidos persiste en un bloqueo marítimo contra sus propios puertos, lo que consideran una violación previa a la tregua.
El portavoz de Exteriores, Ismail Bagaei, calificó el cerco estadounidense como un «acto ilegal y delictivo» que equivale a un castigo colectivo contra el pueblo iraní. Bajo esta premisa, Irán aseguró que no permitirá el tránsito marítimo mientras Washington mantenga su postura en el litoral persa.
«Caerán rápido»: La advertencia de Trump
Desde su red social Truth Social, Donald Trump acusó a la República Islámica de violar el alto el fuego tras reportarse ataques iraníes contra un buque francés y un carguero del Reino Unido. El mandatario estadounidense endureció su retórica a niveles sin precedentes, enviando un ultimátum directo al régimen de Teherán:
«Si Irán no acepta el acuerdo, que es muy justo y razonable, destruiremos todas y cada una de las centrales eléctricas y todos y cada uno de los puentes del país. Caerán rápido, caerán fácil», sentenció el presidente.







