Es difícil de creer que en pleno 2021 aún las mujeres debamos escoger entre ser madres o ser profesionistas exitosas… es como si fueran dos caminos completamente separados sin permiso de poder transitar en una misma vía.
Vivimos en una sociedad donde aún se castiga a las madres que salen a trabajar, se les juzga por “dejar” a los hijos a cambio de una realización personal, y en el ámbito laboral se les señala por marcar límites para poder regresar a casa y estar con su familia.
Te puede ineteresar: “Chicharito” dio mucho más de que hablar fuera de las canchas que dentro de ellas.
Debemos normalizar la maternidad y el desarrollo profesional, En México hay 16 millones de madres trabajadoras que representan el 75% de la población femenina económicamente activa en el país, suficiente porcentaje para que la maternidad sea un tema de políticas públicas y sociales que brinden herramientas, espacios y programas para acompañar a las mujeres en éste proceso.
Lamentablemente en nuestro país se ve mal el éxito de la mujer porque eso sin duda alguna trae como consecuencia el fracaso en el hogar. Ese pensamiento debe terminar. Entendamos que el ser madre no significa convertirte en un fantasma a la sombra de tus hijos, y olvidarte de quien eres, el ser madre y trabajar es una decisión personal, que sí cuesta el doble de trabajo pero no es imposible. Sí se unen iniciativa privada, gobierno y la misma sociedad deja de juzgar todo podría ser más sencillo.
En la opinión de: ¡Es ahora o nunca Lionel!… es ahora o nunca.
Abrazo a todas las mamás que salen aún con culpa a trabajar, y al regresar a casa disfrutan de los abrazos y besos de sus hijos, como premio a su responsabilidad.






