Vaya ventaneada se dieron las tribus morenistas.

En lugar de responder a la petición de promover la participación ciudadana en la elección del Poder Judicial el próximo domingo 1 de junio, se fueron por la otra línea.

¿La de quién?

La de Andy López Obrador, que les exigió que, primero, había que acelerar el proceso de afiliación.

Se fueron con la finta por el junior y nada, que les jalaron las orejas y fuerte.

Por eso ahora se les ve en redes sociales con exhortos para ir a votar en la elección del Poder Judicial federal, porque la del estado ni por equivocación promueven.

En el momento de las definiciones políticas, se fueron con el pasado de Andrés Manuel López Obrador y pasaron por alto (grave error) que la presidenta se llama Claudia Sheinbaum.

La factura la habrán de pagar, sobre todo, aquellas y aquellos que tienen sentadas sus esperanzas políticas en AMLO, cuyo sexenio se desmorona a pedazos en medio de la corrupción, la impunidad y la creciente inseguridad que dejó como herencia negra.

Al interior de Morena ya la lucha es abierta entre los radicales de AMLO que aún tienen posiciones y los morenistas que los empujan hacia el precipicio.

Por eso, en Coahuila las tribus morenistas, rápido, se ajustaron a la realidad y ahora tratarán de congraciarse con la presidenta Sheinbaum.