Ciudad de México.- Autoridades de seguridad en México han confirmado una escalada en la violencia entre dos destacadas organizaciones criminales en el sur del país, específicamente en la Carretera 190 en Chiapas. El enfrentamiento entre el Cártel de Sinaloa (CDS) y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha llevado a confrontaciones armadas, asesinatos y la desaparición de una familia, según fuentes oficiales.
Según informes de fuentes militares y ministeriales, la lucha entre los cárteles abarca el control del trasiego de drogas y migrantes a lo largo de la Carretera 190. Esta disputa incluye la instalación de retenes ilegales para detectar migrantes y drogas, principalmente cocaína. Hombres armados en estos puntos de control separan a los migrantes «autorizados» por el grupo rival, lo que ha generado un clima de inseguridad en la región.

La violencia desatada por la guerra de cárteles se ha intensificado en los últimos días, con reportes de balaceras en varias localidades cercanas a la frontera sur de México, así como la desaparición de una familia que viajaba por la Carretera Tuxtla-Ocozocoautla. A pesar de la gravedad de la situación, las autoridades no han emitido declaraciones oficiales al respecto, lo que ha generado preocupación entre la población local y ha paralizado el transporte de carga y pasajeros en la región.
En medio de la violencia desatada por los enfrentamientos entre los cárteles, los habitantes de la región claman por un retorno a la paz y la tranquilidad. Un sacerdote en el municipio de Villaflores salió a las calles para orar por la paz, mientras que las autoridades federales reportan un aumento en los casos de violencia en plena temporada vacacional, lo que agrava aún más la situación en la región.







