Ciudad de México.- La jefa del Ejecutivo federal, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó las críticas del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien sostuvo en Sudamérica que las acciones mexicanas contra los cárteles son insuficientes.
Desde Palacio Nacional, la mandataria exigió que la nación no sea utilizada como tema electoral rumbo a los comicios norteamericanos de noviembre, recordando que cada país debe atender sus asuntos internos de forma independiente.
Durante su gira por Perú, Colombia y Ecuador, el diplomático estadounidense aseguró que amplias regiones mexicanas escapan al control estatal y quedan en manos de grupos a los que calificó de narcoterroristas.
Ante este panorama, advirtió que Washington tendrá que intervenir de una manera u otra frente al problema, aunque matizó que su principal objetivo es mantener una labor conjunta con las autoridades nacionales.
La postura oficial descartó tajantemente que México funcione como piñata electoral para los partidos del vecino país del norte. La presidenta enfatizó que la relación bilateral exige respeto mutuo, diálogo horizontal y absoluta soberanía, dejando en claro que el gobierno local no acepta imposiciones ni evaluaciones unilaterales sobre la estrategia de seguridad implementada en el territorio nacional.







