Ante el descrédito de los partidos políticos PRI y PAN y el surgimiento y avance político de Morena-AMLO, surgen otras opciones que ya tienen triunfos importantes como movimiento ciudadano en la gubernatura de Nuevo León.
Ante este fenómeno que contempla el peso de las redes sociales y la necesidad de abrir otros sectores de la población, al margen de los partidos políticos, hay opiniones que pretenden hacer de Coahuila, Nuevo León.
Eso, es muy distinto. Nuevo León viene de un gobernador independiente que dejó al estado paralizado y tampoco en margen de recuperación al PRI y al PAN. Además las firmas de pensamiento en ese estado, califican a las redes sociales como formadoras de opinión y eso tampoco aplica en Coahuila, en razón de su poca credibilidad, acentuada en tiempos de covid.
En Nuevo León, los intereses económicos se concentraron en Movimiento Ciudadano, que como partido político sí tiene movilidad.
En Coahuila ni las redes sociales son definitivas y el PRI como partido político se ha ganado la gubernatura , la mayoría en el Congreso del estado, mantuvo alcaldías como Saltillo y recuperó Torreón y Piedras Negras.
Además, Movimiento Ciudadano no tiene dirigente de peso. El joven Alfonso Danao no madura, le gusta lo fácil, porque nada le ha costado y se acomoda a las candidaturas baratas, de ocurrencia personal de fiestas. No hay seriedad.
En consecuencia Movimiento Ciudadano no crece, como sí lo hizo en Nuevo León y en Coahuila se acomoda a los intereses personales, al margen de los intereses nacionales de su dirigente Dante Delgado , un experimentado expriista que gobernó Veracruz.
Es similar al Partido Verde, Movimiento Ciudadano no es más que comparsa en Coahuila y solo sirve para consumir prerrogativas.






