Mazatlán.- Un hecho calificado como detestable por la ciudadanía ha desatado una ola de indignación y fuertes críticas hacia las fuerzas armadas en Sinaloa, luego de que se denunciara que un elemento militar detuvo de manera ilegal y sometió a tocamientos indebidos a una menor de edad en el puerto de Mazatlán.

El incidente ocurrió en la vía pública mientras la joven se encontraba parada esperando la llegada de un vehículo de plataforma (Uber) para trasladarse a su entrenamiento deportivo, en compañía de su madre.

De acuerdo con las denuncias difundidas sobre el caso, el elemento militar justificó el procedimiento e inspección corporal argumentando únicamente que la joven le «parecía sospechosa».

 La menor no cometía ninguna falta ni conducta delictiva al momento de ser abordada, limitándose a aguardar su transporte junto a su familiar en un espacio público.

La revisión física ejecutada por la uniformada incluyó tocamientos inapropiados que vulneraron los derechos fundamentales y la integridad de la menor de edad.

 El caso generó inmediato rechazo social en redes y espacios de opinión, donde usuarios cuestionaron el actuar de los efectivos castrenses al aplicar rigor contra la población civil en lugar de enfocar esfuerzos de inteligencia contra el crimen organizado y la delincuencia en la entidad.