México.- El Gobierno de México ha definido sus prioridades estratégicas de cara a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), proceso que operativamente ya ha comenzado. Durante la conferencia matutina de este 15 de enero de 2026, el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció que el objetivo central es garantizar la continuidad del acuerdo antes de la fecha límite del 1 de julio, bajo un esquema de mayor reciprocidad y certidumbre jurídica.
Ebrard subrayó que, tras más de 100 días de trabajo previo y consultas con sectores productivos y obreros, México llega a la mesa con una postura clara: el tratado ha funcionado y los números de comercio y empleo así lo avalan. No obstante, señaló que existen áreas críticas que requieren ajustes para evitar decisiones unilaterales que afecten a la industria nacional.
Los tres pilares de la negociación mexicana
Para el equipo negociador encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, la esencia de la revisión se resume en tres puntos fundamentales:
- Mantenimiento Estratégico: El objetivo número uno es conservar el tratado actual. México rechaza cualquier propuesta de fragmentación o abandono del acuerdo, apostando por la consolidación de la región frente a otros bloques globales.
- Solución de Controversias: Se busca fortalecer los paneles y mecanismos legales para evitar decisiones «intempestivas» (como la imposición súbita de aranceles) que generen incertidumbre en las cadenas de suministro.
- Paridad y Reciprocidad: México exigirá que las reglas se apliquen de forma igualitaria. El Secretario destacó que esto es prioritario en el mecanismo laboral, donde se busca que las exigencias y procesos sean simétricos entre los tres socios.
Uno de los puntos más álgidos de la comparecencia fue la denuncia sobre el incumplimiento de las llamadas cartas paralelas (side letters). Ebrard puso como ejemplo el sector del acero, donde Estados Unidos no ha seguido los procesos de consulta de 60 días previamente pactados.
«Ha habido varios incumplimientos en esa materia… Queremos que se cumplan las cartas paralelas para que no tengamos decisiones unilaterales que afecten a diferentes industrias», sentenció el funcionario.
El proceso de revisión no es solo una conversación política, sino un engranaje técnico con fechas fatales:
- Enero 2026: México, EE. UU. y Canadá deben entregar formalmente sus reportes de consultas internas.
- Marzo-Junio 2026: Mesas de deliberación técnica sobre los puntos de fricción (aranceles, reglas de origen y energía).
- 1 de julio de 2026: Fecha límite para que los tres países confirmen por escrito si desean renovar el tratado por otros 16 años o entrar en un proceso de revisiones anuales.
Ebrard concluyó asegurando que México ya ha avanzado en la resolución de los puntos de preocupación que sus socios plantearon el año pasado, lo que permite llegar a este inicio de año con un documento formal de prioridades prácticamente terminado.







