Ciudad de México.- El clima político en México se ve empañado por la sombra de la violencia, con el asesinato de 13 aspirantes a presidencias municipales que ha sacudido al país. Este macabro suceso ha dejado un escenario paralizado, con el nombramiento de ocho de esas candidaturas en espera, incluso cuando las campañas electorales ya están en marcha en algunos lugares.

Desde el 20 de noviembre, fecha en que iniciaron las precampañas a nivel federal, las víctimas reportadas eran personas candidatas, precandidatas o con aspiraciones de gobernar algún municipio en siete estados del país. El caso más reciente, el de Gisela Gaytán en Celaya, Guanajuato, es solo el último capítulo de esta trágica serie.

Ante esta ola de homicidios, partidos políticos como Morena, PAN, Movimiento Ciudadano, PRI y el Partido Verde han optado por no postular a nadie para ciertas presidencias municipales. En Michoacán, por ejemplo, tras el asesinato de los candidatos de Morena y PAN a la alcaldía de Maravatío, solo el partido guinda ha nombrado un sustituto, Mario Pérez Flores.

En otros casos, como en Colima y Puebla, el vacío dejado por los asesinatos aún no ha sido llenado. En el primero, Movimiento Ciudadano no ha nombrado candidato a la presidencia municipal de Armería tras el homicidio de Sergio Hueso en enero. Mientras tanto, en Puebla, donde las campañas municipales comenzaron el 1 de abril, Morena está en proceso de determinar al sucesor de Jaime González Pérez, asesinado el 23 de marzo en Acatzingo, según Alfonso Bermúdez, representante del partido ante el Instituto Electoral del Estado.