El Gobierno de México anunció la construcción de sus primeras dos plantas termosolares en Baja California Sur, con una inversión estimada de 800 millones de dólares.

El proyecto será desarrollado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para reforzar el abasto eléctrico en la región mediante el uso de energías limpias y renovables, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles como combustóleo y gas.

Las plantas contarán con tecnología de almacenamiento térmico mediante sales fundidas, lo que permitirá conservar calor a altas temperaturas y garantizar la producción de electricidad incluso después de la puesta del sol.

Se prevé que estas instalaciones puedan suministrar energía de manera continua durante aproximadamente 11 horas diarias, beneficiando entre 100 mil y 200 mil hogares.

La secretaria de Energía, Luz Elena González, destacó que se trata de un proyecto único en su tipo en México, mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la meta es que al finalizar el sexenio el 35 por ciento de la electricidad en el país se genere con fuentes limpias.

«Son proyectos con fuentes renovables de energía que contribuyen de manera central a nuestra soberanía energética y al cumplimiento de compromisos de mitigación del cambio climático, y colocan a nuestro país en la vanguardia», señaló González Escobar.

La obra utilizará tecnología de torre central solar, en la que un campo de espejos móviles concentra la radiación solar para producir vapor, accionar turbinas y generar electricidad.

Todavía está pendiente le definición de los terrenos donde se construirán las planta. Se estima que la edificación dure entre 36 y 48 meses, y podría comenzar entre finales de este año y principios de 2026.