Ciudad de México.- El físico mexicano Manuel Fernández Guasti alcanzó un logro inédito al comprobar de manera experimental el principio de incertidumbre de Heisenberg, formulado en 1927 y considerado uno de los pilares de la mecánica cuántica. Su trabajo se desarrolló en el marco del Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuánticas 2025 y representó un avance significativo para la física moderna, al demostrar en condiciones reales una limitación fundamental de la naturaleza.

El experimento se basó en un sistema óptico compuesto por dos láseres altamente estabilizados y una cámara capaz de registrar fotones en intervalos extremadamente breves. Con este arreglo se obtuvieron patrones de interferencia que sirvieron para analizar cómo variaba la incertidumbre del impulso al modificar el nivel de precisión con el que se medía la posición, cambiando la apertura por donde pasaba la luz entre 0.36 y 10 milímetros. Los resultados coincidieron plenamente con la predicción teórica: al afinar una medición, la otra se volvía necesariamente más imprecisa.

A diferencia de los métodos tradicionales basados en difracción, este estudio permitió registrar posición e impulso dentro de la misma región espacial y en el mismo instante, una innovación que requirió un sistema óptico sumamente estable y libre de vibraciones. El desarrollo experimental también involucró al equipo de Óptica Cuántica de la UAM-Iztapalapa, cuyos especialistas contribuyeron al perfeccionamiento del montaje. Los hallazgos, publicados en Physics Letters A, abren nuevas perspectivas para investigaciones futuras en óptica cuántica y en los límites de la medición en este campo.