Ciudad de México.- En medio de la confrontación política entre oficialismo y oposición, la dirigencia nacional de MORENA fijó postura sobre el incidente ocurrido en la Comisión Permanente del Congreso, donde el senador Gerardo Fernández Noroña resultó agredido. El hecho se produjo tras un intercambio de acusaciones con Alejandro Moreno, presidente del PRI, y en el marco de la discusión por declaraciones de la senadora panista Lilly Téllez, quien había solicitado la intervención militar de Estados Unidos para combatir al narcotráfico en México.
Durante una conferencia en Chihuahua, la presidenta nacional de MORENA, Luisa María Alcalde Luján, señaló que los procesos de desafuero corresponden únicamente al Congreso de la Unión y no a las dirigencias partidistas. A su juicio, la oposición recurre a estos temas para posicionarse como víctima ante la opinión pública, mientras que la ciudadanía ya ha tomado postura frente a la actuación de los partidos contrarios.
El conato de bronca entre legisladores del PRI, PAN y MORENA generó diversas reacciones en el ámbito político. El partido en el poder expresó su respaldo al senador Fernández Noroña y criticó la estrategia de la oposición, a la que acusa de carecer de propuestas y de limitarse a confrontar a la Presidencia mediante declaraciones y redes sociales. Según su interpretación, los bajos niveles de apoyo registrados en sondeos reflejan el desgaste de ese bloque político.







