China.- Un equipo médico de China logró un hito en la ciencia de los trasplantes al implantar, por primera vez, un hígado de cerdo genéticamente modificado en un paciente con muerte cerebral. La operación, realizada en la Cuarta Universidad Médica Militar en Xi’an el pasado 10 de marzo, utilizó un órgano de un minicerdo con seis genes editados para mejorar su compatibilidad. Durante diez días, los médicos monitorearon la función del hígado, que logró secretar bilis y producir albúmina, lo que representa un avance en la búsqueda de nuevas opciones para pacientes en lista de espera.
Los especialistas consideran que este tipo de trasplante podría servir como un “órgano puente” para personas con insuficiencia hepática, permitiéndoles mantenerse estables mientras esperan un donante humano. No obstante, los investigadores advierten que el hígado porcino produjo menores cantidades de bilis y albúmina que un órgano humano, lo que subraya la necesidad de estudios más prolongados. Científicos estadounidenses también han experimentado con trasplantes de órganos de cerdo, pero hasta ahora no han logrado que los pacientes sobrevivan a largo plazo.
El profesor Peter Friend, de la Universidad de Oxford, calificó el estudio como “valioso e impresionante”, aunque señaló que aún no reemplaza la donación de hígados humanos. Investigadores chinos destacaron la colaboración con sus colegas estadounidenses en el desarrollo de esta técnica, que busca ofrecer nuevas soluciones ante la creciente demanda de trasplantes hepáticos. El siguiente paso será probar este procedimiento en pacientes vivos para determinar su viabilidad como tratamiento a largo plazo.






