Muchos habrán escuchado la frase de “lobo en piel de oveja”, esta frase hace alusión a cuando algo o alguien perverso se ostenta con una fachada noble para encubrir sus perversos intereses.

El movimiento feminista que busca la igualdad de derechos de la mujer y sobre todo el alto a la impunidad en la violencia de género ha marcado una tendencia notable en la agenda social y política en los últimos 5 años.

Estos movimientos cargados de polémica y controversia han generado cambios en la ley que no se habían conseguido en 100 años.

En lo general podemos definirlos como positivos, sobre todo en un lugar como México, en donde tenemos un pasado vergonzoso yendo de lapidaria y cobarde violencia contra las mujeres.

Las mujeres como nunca han sido escuchadas, las autoridades, jueces y Ministerios Públicos la piensan dos veces antes de emitir algún criterio absurdo, abuso de autoridad o arbitrariedad que coaccione o coarte los derechos de una mujer para acceder a la justicia.

Mientras esto ha sucedido víboras ponzoñosas, oportunistas y delincuentes han visto en esto una oportunidad para evadir la justicia.

Recordemos el reciente caso de la Maestra Elba Esther Gordillo o de Rosario Robles que decían que estaban siendo encarceladas por un tema de machismo, claro, no por los miles de millones en su haber patrimonial que resultan inexplicables.

Se han incrementado las denuncias y las sentencias para hombres que agreden a las mujeres, pero estadísticamente hablando, también han aumentado las falsas denuncias de violación y abuso sexual de mujeres buscando venganzas sentimentales contra sus exparejas.

Es peligroso y un arma de doble de filo.

En la práctica profesional tuve la oportunidad recientemente de enterarme de un caso en el que una joven acusó a su novio de violarla en su recámara supuestamente 6 meses antes de su denuncia.

El joven no contaba con una buena asesoría legal por lo cual fue vinculado a proceso y puesto en prisión preventiva.

Cuando un abogado capacitado tomo el curso de su defensa en el contrainterrogatorio de la audiencia de juicio oral, le pidió a la joven que describiera la recámara en donde supuestamente había sido violada.

La joven empezó a denotar un enorme nerviosismo, cuando acabo con su descripción el abogado exhibió al tribunal fotografías y videos de la recámara en donde supuestamente había sido violada la supuesta víctima dejando a todos atónitos… la recámara era totalmente diferente a la descrita por la joven, no solo en cosas estéticas o mobiliario, las dimensiones eran absolutamente discordantes.

Ante dicha exhibición la joven rompió en llanto y admitió que la denuncia había sido falsa porque estaba enojada con el joven por haber terminado con ella.

Estos casos son cada vez más.

Lamentablemente la naturaleza humana y nuestra sociedad está encaminada a condenar y a realizar juicios basados en dichos de otras personas de una manera tajante.

¿Qué tan objetivas pueden ser las opiniones de las personas sobre un delito si no estuvieron ahí?

Las redes sociales son juez, ministerio público y verdugo en la actualidad en donde destruir la reputación de una persona es de lo más fácil con una acusación proveniente de una mujer.

La mujer que acusa falsamente es igual o peor que el hombre que acosa asesina o viola, porque también se aprovecha de las víctimas, se aprovecha de la sociedad que ha generado un apoyo solidario en busca de una mayor equidad.

Creo que tenemos que seguir impulsando el apoyo a las mujeres para evitar ser víctimas de cualquier atropello y a la par atacar de forma implacable a quien denuncie con falsedad aprovechando el momento social que se vive.