Francia.- En un evento lleno de pompa y circunstancia, la llama olímpica de los Juegos de París llegó a tierras francesas este miércoles, haciendo su entrada triunfal en el puerto de Marsella. Encabezada por el presidente Emmanuel Macron, la ceremonia contó con la asistencia de unas 150 mil personas y la presencia de mil embarcaciones que escoltaron al velero Belem, portador del fuego olímpico desde el Pireo. Desde el amanecer, el velero navegó por las costas marsellesas, recibiendo una ovación al llegar al Viejo Puerto, marcando así el inicio de una jornada llena de símbolos y fervor olímpico.

El emblemático velero Belem, cargado con el fuego olímpico, fue el epicentro de la celebración en Marsella. Con sus tres mástiles al viento, y en presencia del campeón olímpico de natación Florent Manaudou, la llama fue pasada de mano en mano, marcando así el inicio de su travesía por tierras francesas. La llegada del velero al puerto coincidió con un impresionante espectáculo pirotécnico y la formación de los aros olímpicos en el cielo, dibujados por la Patrulla de Francia. Entre música, fuegos artificiales y la presencia de destacadas personalidades, Marsella se sumergió en un ambiente festivo que marca el inicio de un emocionante camino hacia los Juegos de París.

El relevo de la llama olímpica, que comenzará su recorrido por todo el territorio francés, promete ser una verdadera fiesta nacional. Con la participación de 10 mil relevistas y un itinerario que abarcará 64 departamentos, incluyendo algunos territorios de ultramar, este evento deportivo se convierte en un símbolo de unidad y pasión por el deporte en todo el país. Acompañado por medidas de seguridad sin precedentes, con la presencia de 6.000 agentes, este relevo llevará consigo el espíritu olímpico hasta la ceremonia de inauguración en París, el 26 de julio, donde se espera que la llama encienda el fervor de millones alrededor del mundo.