México.- La reciente ofensiva judicial del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya no es un hecho aislado, sino el punto culminante de una serie de sospechas que comenzaron a gestarse hace casi dos años. Los señalamientos de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, que vinculan al gobernador con «Los Chapitos», han traído de vuelta a la memoria colectiva la explosiva carta de Ismael «El Mayo» Zambada, escrita tras su captura en julio de 2024.
La reunión que «nunca existió»
El 25 de julio de 2024 marcó un antes y un después en la política sinaloense. Según la misiva difundida por el abogado de Zambada, el capo fue atraído al rancho Huertos del Pedregal bajo el engaño de mediar en un conflicto político entre el gobernador Rocha Moya y el exrector de la UAS, Héctor Melesio Cuén.
- La versión del capo: Zambada afirmó que acudió para ayudar a resolver quién debería dirigir la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS). «Lo mataron (a Cuén) a la misma hora y en el mismo lugar donde me secuestraron», sentenció el líder criminal en su carta.
- La postura del gobernador: En aquel entonces, Rocha Moya negó rotundamente cualquier nexo. «No tiene nadie del crimen organizado qué citarme a una reunión para resolver un problema… No tenemos complicidad con nadie», declaró tajante durante la inauguración de un hospital.
La caída de las versiones oficiales
Uno de los puntos más oscuros que hoy cobran relevancia es el asesinato de Héctor Melesio Cuén. Mientras la fiscalía estatal sostuvo inicialmente que Cuén murió en un intento de robo en una gasolinera (apoyándose en un video que fue ampliamente cuestionado), la Fiscalía General de la República (FGR) terminó confirmando la versión de Zambada al hallar rastros hemáticos del político en la finca donde el capo fue secuestrado.
Este hallazgo dejó en entredicho la narrativa del gobierno estatal y sembró las dudas que hoy la justicia estadounidense utiliza como base para su acusación formal por narcotráfico, corrupción e interferencia electoral.
Un ataque a la Cuarta Transformación»
Frente a la nueva acusación federal en Nueva York, Rocha Moya ha endurecido su discurso, calificando los señalamientos como un ataque a la Cuarta Transformación y a la soberanía de México. El gobernador insiste en que las imputaciones carecen de veracidad y fundamento, prometiendo defender su dignidad ante lo que llama «el país de las barras y las estrellas».
Sin embargo, a un año de la detención de Zambada, el silencio del capo en la corte estadounidense y el avance de las investigaciones de la FGR mantienen a Sinaloa en un estado de incertidumbre política. Mientras Rocha Moya apela al respaldo del movimiento nacional, los documentos de Nueva York sugieren que la relación entre el poder estatal y la facción de los hijos de «El Chapo» Guzmán está bajo un escrutinio internacional sin precedentes.







