Ciudad de México.- El empresario Elon Musk declaró ante un tribunal federal en California que se sintió engañado tras haber financiado los primeros años de OpenAI, compañía responsable del desarrollo de sistemas de inteligencia artificial como ChatGPT. Durante su testimonio en una demanda civil contra la empresa y parte de sus directivos, afirmó que fue un “tonto” por seguir aportando recursos después de recibir la promesa de que la organización se mantendría como una entidad sin fines de lucro.
La demanda sostiene que Musk invirtió alrededor de 38 millones de dólares en la etapa inicial del proyecto, cuando OpenAI operaba como un laboratorio de investigación enfocado en el beneficio público. El empresario asegura que la empresa se desvió de ese objetivo original, mientras que la defensa de OpenAI rechaza que exista un compromiso permanente de mantener ese modelo y argumenta que las acusaciones buscan frenar su crecimiento y favorecer a la firma de inteligencia artificial creada por el propio Musk en 2023.
El juicio inició esta semana en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Norte de California y podría extenderse cerca de cuatro semanas. El caso es seguido de cerca por su impacto potencial en la industria tecnológica, ya que OpenAI está valuada en más de 85 mil millones de dólares y una resolución adversa podría influir en su estructura corporativa, planes de financiamiento y posible salida a bolsa, en medio de la creciente competencia global por el liderazgo en inteligencia artificial.






