Inglaterra.- Una madre mencionó que se siente decepcionada por el personal de un hospital, luego de que los restos de su bebé por nacer, fueron encontrados en su cuerpo, siete meses después de sufrir un aborto espontáneo.
Ericka Hall sufrió un aborto espontáneo un día antes de su cita de 12 semanas, programada para el mes de marzo, cuando se iba a someter a una exploración de rutina.
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El personal del Royal Stoke University Hospital la revisó antes de ser dada de alta, sin informarle sobre alguna anomalía en los resultados de su procedimiento.
Pero cuando la mujer, de 38 años, llegó a su domicilio, sintió que “algo andaba mal”, ya que seguía sangrando y sufriendo desmayos.
Ella siguió con el proceso para eliminar el material que aún quedaba en su útero después del embarazo, pero meses después, presentó un dolor insoportable.
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“Pensé que tenía una infección, empecé a tener algo de dolor, me hicieron una prueba de orina y no salió nada, luego el dolor empeoró mucho. No podía aguantar más, así que fui al hospital tres veces en 14 días”, declaró Ericka Hall.
La mujer comentó que seguían mandándola a su casa, creyendo que sería algún dolor causado por su apéndice.
“Finalmente, me acogieron, me hicieron un escáner y encontrar un quiste en mi ovario. Dijeron que todavía quedaban algunos restos del bebé, desde el mes de marzo”, declaró Hall.







