El empresario Elon Musk anunció oficialmente su salida del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) en Estados Unidos, organismo que encabezaba y desde el cual impulsaba una agenda de recortes al gasto federal.

Durante una ceremonia de despedida en la Oficina Oval, el presidente Donald Trump le entregó una simbólica llave de oro, mientras el CEO de Tesla dijo “seguir siendo amigo y asesor del presidente”.

 

En el evento, Musk evitó responder a preguntas sobre un artículo publicado por The New York Times que lo acusa de consumo de drogas durante la campaña presidencial de Trump.

Por su parte, el magnate descalificó al medio recordando su cobertura del caso Russiagate. Además, destacó su disposición a continuar colaborando con el gobierno: “Si hay algo que el presidente quiera que haga, estoy a su servicio”, dijo.

Trump elogió extensamente a Musk, calificándolo como un patriota que ha soportado “abusos y calumnias”, y afirmó que el empresario no se desvinculará totalmente del gobierno, sino que mantendrá una presencia activa “yendo y viniendo”.