Cruz Azul perdió su tercer partido en fila ante Atlas 2-1 y los jugadores salieron del terreno de juego sin saludar a su entrenador, lo que indica que puede haber un rompimiento entre ellos.

Desde que llegó como interino a Cruz Azul, Joel Huiqui había conseguido triunfos y dos campeonatos en 10 partidos, pero lleva tres partidos seguidos con derrotas y al parecer su permanencia se tambalea.

Como interino llegó faltando un partido de terminar el torneo en su etapa regular, ganó la liguilla y fue campeón del Apertura 2026, por lo que fue designado entrenador del primer equipo.
Después le ganó a Toluca el Campeón de Campeones.

Como interino se repitió el caso de Vicente Sánchez que logró triunfos importantes, pero pidió dejar de ser interino, hubo rompimiento y salió del club.

Un entrenador auxiliar, generalmente conoce lo que está afectando al equipo, encuentra la solución y le va bien como interino, pero al convertirse en Director Técnico tiene que tomar decisiones que pueden afectar su relación con el grupo.

No conocemos de problemas entre Huiqui y los jugadores, pero es probable que los futbolistas se sientan defraudados por las decisiones de su entrenador.

¿LE TIENDEN LA CAMA?
No creemos que los jugadores le “Tiendan la cama”, o sea perder para que sea despedido, pero para un buen desempeño grupal es importante el buen manejo de grupos, sobre todo en las derrotas.

En el último partido que perdieron, al terminar el partido, Huiqui se mantuvo en su área técnica, tal vez enojado por la derrota, no se acercó al centro del campo para recibir a los jugadores que salían, por lo que ellos prefirieron ignorarlo.

¿Significa que hay un rompimiento entre ambas partes? Ahora es cuando Huiqui debe demostrar que tiene las armas para remediar la situación y ser un verdadero Director Técnico.

Así lo veo
Desde mi Óptica.