Estados Unidos.- Las jirafas, conocidas por su carácter tranquilo y su imponente presencia, enfrentan una alarmante disminución en su población, lo que podría colocarlas pronto en la lista de animales en peligro de extinción. Especialistas del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos han identificado factores como la pérdida de hábitat, la urbanización, la caza furtiva y las sequías agravadas por el cambio climático como las principales amenazas para estos mamíferos, cuya población se ha desplomado drásticamente en las últimas décadas.

Ante esta situación, se han implementado medidas urgentes en Estados Unidos, donde las jirafas recibirán protección federal. Esta decisión busca frenar el tráfico y la caza ilegal, además de fomentar la conservación de su ecosistema y biodiversidad. En el continente africano, donde habitan las tres subespecies más amenazadas —jirafas de África occidental, de Kordofán y de Nubia—, los esfuerzos se centran en mitigar la caza ilegal y combatir los efectos del cambio climático en sus territorios.

Desde 2017, grupos ambientalistas han solicitado medidas más contundentes para proteger a las jirafas, cuya población ha disminuido hasta un 77% desde 1985 en algunas regiones. Aunque aún es posible revertir esta tendencia, los expertos advierten que será necesario un esfuerzo global coordinado para evitar que estos emblemáticos animales desaparezcan para siempre.