Yemen.- La Fuerza Aérea israelí llevó a cabo un ataque masivo este jueves contra tres objetivos estratégicos controlados por los hutíes en Yemen: el aeropuerto internacional de Saná, el puerto de Hodeida y centrales eléctricas en la región. El bombardeo inutilizó la torre de control y las pistas del aeropuerto, dejando completamente cerrado el acceso internacional al país. Israel advirtió que este ataque «no será el último» y justificó la operación como una respuesta a los recientes ataques con drones y misiles lanzados desde Yemen hacia su territorio, incluidos objetivos en Tel Aviv.

Entre los afectados por el ataque se encontraba el director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien estaba en el aeropuerto de Saná en el momento del bombardeo. Aunque el director de la OMS salió ileso, un miembro de su tripulación resultó herido. Paralelamente, el puerto de Hodeida sufrió daños significativos que afectaron su operatividad, mientras las centrales eléctricas destruidas agravaron la crisis energética en el país. Los hutíes calificaron el ataque como una agresión contra instalaciones civiles y prometieron continuar con represalias contra Israel y sus aliados.

Funcionarios israelíes confirmaron que las operaciones se realizaron en coordinación con Estados Unidos y el Reino Unido, desatando críticas internacionales por atacar infraestructuras civiles. Abdel-Malek Al-Houthi, líder de los hutíes, aseguró que Israel ha fallado en su estrategia de disuasión y que Yemen no cederá ante la presión. En tanto, el nivel de alerta en las Fuerzas de Defensa de Israel se ha elevado, anticipando posibles nuevas ofensivas en una escalada que amenaza con prolongar el conflicto en la región.