Washington.- Tras meses de tensiones crecientes, China y Estados Unidos acordaron una tregua de tres meses en su guerra comercial, lo que representa el primer paso hacia una posible distensión tras una escalada de aranceles sin precedentes desde febrero.
El pacto fue anunciado este fin de semana en Ginebra a través de un comunicado conjunto tras intensas negociaciones entre delegaciones de ambos países. Durante este periodo de 90 días, China se comprometió a reducir sus aranceles a productos estadounidenses del 125 % al 10 %, mientras que Estados Unidos hará lo propio con los bienes chinos, bajando del 145 % al 30 %.
Ambas potencias también acordaron establecer un mecanismo permanente de consulta para prevenir nuevas escaladas comerciales. Este instrumento será encabezado por el viceprimer ministro chino, He Lifeng, y por parte de EE.UU., por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el representante comercial Jamieson Greer. Las reuniones podrán celebrarse en cualquiera de los dos países o en un tercero.
Durante la tregua, continuarán las negociaciones técnicas no solo sobre aranceles, sino también sobre otras barreras al comercio, en particular aquellas impuestas por China. Según Bessent, el consenso alcanzado indica que “ninguna de las partes desea un desacoplamiento del comercio”, subrayando que los aranceles actuales “equivalen a un embargo”, algo que nadie quiere perpetuar.
Scott Bessent expresó su satisfacción con los resultados de las reuniones, destacando el respeto mutuo y la voluntad del gobierno chino para avanzar. Agregó que el nuevo mecanismo ayudará a “evitar futuras escaladas como las vistas en los últimos meses”, y permitirá reparar las relaciones dañadas por esta confrontación.
Además, resaltó que Estados Unidos continuará buscando un equilibrio estratégico en sectores clave que fueron expuestos durante la pandemia, como los medicamentos, semiconductores y acero. Washington ha identificado seis industrias vulnerables en su cadena de suministros.
Un punto novedoso de las negociaciones fue la discusión directa sobre el fentanilo. Jamieson Greer informó que, por primera vez, EE.UU. abordó el tema con China y solicitó acciones contra la producción y exportación ilegal de precursores químicos usados para elaborar esta droga. “Hubo un compromiso sorprendente al abordar esta crisis. Es la primera vez que China entiende su magnitud”, dijo.







