Irán.-  El Parlamento iraní ha solicitado este domingo el cierre del estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial por donde transita el 20 por ciento del tráfico mundial de crudo por mar. La decisión final recaería en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, según informó el parlamentario y general iraní Esmaeil Kowsari.

Kowsari, miembro del Comité de Seguridad del Parlamento, afirmó a Press TV que el hemiciclo «ha alcanzado un consenso» para cerrar el estratégico estrecho. Aunque no se aclaró si la decisión provino de todo el Parlamento o solo de su comité, Kowsari especificó que la aprobación final depende del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, un órgano que incluye al presidente Masud Pezeshkian, varios ministros y representantes del líder supremo y las fuerzas de seguridad.

Este anuncio se produce en un contexto de escalada de tensiones. En la madrugada del domingo, Estados Unidos bombardeó tres instalaciones nucleares iraníes: Fordow, Natanz e Isfahán, marcando los primeros ataques estadounidenses directos en medio del conflicto entre Israel e Irán.

Israel e Irán han estado intercambiando ataques diarios con misiles y drones desde la madrugada del viernes 13 de junio, cuando el Estado judío lanzó bombardeos contra instalaciones militares y nucleares iraníes, resultando en la muerte de varios altos mandos militares.

Marco Rubio Advierte «Suicidio Económico»
Ante la amenaza iraní, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, instó a China a que anime a Irán a no cerrar el estrecho de Ormuz. «Animo al gobierno chino en Beijing a que les llame al respecto, porque dependen en gran medida del estrecho de Ormuz para su petróleo», dijo Rubio.

El funcionario estadounidense advirtió que cerrar el estrecho sería «otro terrible error» y un «suicidio económico» para Irán. «Tenemos opciones para afrontarlo, pero otros países también deberían tenerlo en cuenta. Perjudicaría a las economías de otros países mucho más que a la nuestra», aseguró Rubio, indicando que tal medida sería una escalada masiva que merecería una respuesta de Estados Unidos y otros países. La embajada china en Washington no emitió comentarios de inmediato.