Según los estimados del Banco de México, el crecimiento de la economía será alrededor del 1%, situación que está muy por debajo de la inflación que ha mostrado una tendencia al alza , alcanzando el 4.6%, en lo que va del año y se estima que para finales de año podrá alcanzar el 5%, situándose por encima de la meta del Banco de México. Los componentes principales que han provocado este incremento a la inflación subyacente son las mercancías  y servicios; y las no subyacentes son los productos agropecuarios y energéticos. Los precios de los servicios tuvieron un incremento de 4.48% anual, mientras que las mercancías , fueron de 4.56, la cifra más alta desde diciembre de 2023; las que muestran mayor variación a la alza son alimentos, bebidas y tabaco.

En el caso de los servicios, los educativos resultan los más caros. Lo que más preocupa, son los no subyacentes: los agropecuarios  registraron una tasa  de 1.52% anual y los energéticos de 1.28%, pero son mediciones hechas hasta febrero, todavía no aparecen marzo y abril, que fueron críticos por la guerra en Medio Oriente y el disparo de los precios del petróleo por el cierre del Estrecho de Ormuz y las repercusiones a nivel Internacional, pues por ahí transita el 20% del petróleo mundial, y la primera reacción fue elevar enormemente el precio por barril, cuando es indispensable para las cuestiones energéticas, para la producción agraria; por el fertilizante  que es un sub producto y que afecta a la industria agraria y otras ramas de producción industrial.

De prolongarse la guerra, provocará un desajuste mayor en las economías de los países, incluso de América, que no depende del petróleo de Medio Oriente, en particular de México, pues la pérdida de recursos económicos de su principal socio comercial, se eleva a más de un billón de dólares diarios y este será el motivo principal de los impactos negativos a la economía mexicana; ya que si hay afectación a la economía Norte Americana, al vecino del sur le va peor, como se decía, sí a E.U. le da una gripa, a México le da pulmonía.

Vienen tiempos difíciles y no contamos con un Gobierno Federal previsor; todavía sigue atrapado en cobrar cuentas al pasado, cuando el presente y el futuro se prevén sumamente complicados.