México.- Nuevos y reveladores detalles sobre la tragedia del Tren Interoceánico han salido a la luz. De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), los dos operadores responsables del convoy que se descarriló el pasado 28 de diciembre en Nizanda, Oaxaca, no contaban con una licencia ferroviaria vigente al momento del accidente que cobró la vida de 14 personas.

La falta de certificación oficial se suma a una serie de errores críticos de operación detectados en la «caja negra», los cuales confirman que la tragedia fue producto de una cadena de omisiones humanas y administrativas.

Los responsables: Exceso de velocidad y omisión de frenado
La FGR ha identificado a tres figuras clave en el proceso judicial tras el siniestro en la ruta Salina Cruz-Coatzacoalcos:

Erasmo Canteros Méndez (Operador principal): Se le señala por acelerar la máquina hasta los 65 km/h en un tramo de curvas donde el límite máximo es de 50 km/h. Actualmente cuenta con una orden de captura pendiente de cumplimentar.

Felipe de Jesús Díaz Gómez (Operador): Según las pesquisas, Díaz Gómez detectó el exceso de velocidad pero no accionó la válvula de frenado de emergencia al llegar al kilómetro Z 230, lo que pudo haber evitado el descarrilamiento. Ya ha sido detenido.

Ricardo Mendoza Cerón (Jefe de despachadores): Fue detenido e imputado por no supervisar la situación administrativa de los maquinistas (quienes operaban sin licencia) y por no intervenir adecuadamente tras el accidente.

La Caja Negra: Velocidades extremas
El peritaje técnico descartó cualquier falla en la infraestructura (vías, durmientes o balasto) o en los sistemas mecánicos del tren. Los datos de la caja negra revelaron una conducción temeraria a lo largo de la ruta:

En los tramos rectos el límite autorizado es de 70 km/h y se registró  una velocidad de 111 km/h mientras que en la zona de curvas iban a 65 km/h cuando el límite autorizado es de 50 km/h.

Judicialización del caso
Aunque el pasado martes la titular de la FGR, Ernestina Godoy, evitó mencionar nombres en su informe público por respeto al debido proceso, la carpeta de investigación ya ha sido judicializada por los delitos de homicidio y lesiones culposas.

La principal línea de investigación es definitiva: el exceso de velocidad, operado por personal no apto legalmente para conducir, fue la causa directa del impacto en el poblado de Nizanda.

«Se ha establecido que el tren funcionaba correctamente; el factor determinante fue la violación de los límites de velocidad y la falta de supervisión administrativa», dictan los reportes de la Fiscalía.