Ciudad de México.- El paracaidista austriaco Félix Baumgartner, conocido mundialmente por su salto desde la estratósfera en 2012, murió este jueves a los 56 años mientras practicaba parapente motorizado en Italia. El accidente ocurrió en la región de Las Marcas, cerca de la localidad costera de Fermo, donde el deportista perdió el control de su equipo tras un malestar repentino. El aparato cayó en la piscina de un hotel en Porto Sant’Elpidio; el impacto fue letal. Una joven que se encontraba cerca resultó herida sin gravedad.
Horas antes del siniestro, Baumgartner había compartido imágenes de sus vuelos en redes sociales, incluida una fotografía en la que advertía sobre las condiciones del viento. A pesar de haberse alejado de los grandes eventos, seguía volando por placer y mantenía una conexión activa con sus seguidores, superando los 200 mil en plataformas como Instagram y Facebook. El austriaco llevaba tatuada la frase “Nacido para volar” en su brazo, reflejando su pasión por el aire.
La trayectoria de Baumgartner marcó un hito en los deportes extremos. Fue pionero del BASE jumping y protagonizó hazañas desde estructuras emblemáticas como el Taipei 101 y el Cristo Redentor en Brasil. Su salto desde 39 kilómetros de altura rompió la barrera del sonido y tres récords Guinness. Las autoridades italianas investigan el incidente, sin descartar fallos técnicos o factores climatológicos. Su legado permanece como símbolo de audacia y superación de los límites humanos.







