En su visita a Saltillo este jueves, Claudia Sheinbaum podrá constatar, una vez más, que los morenistas están divididos hasta en cinco tribus y están muy lejos de alcanzar la unidad de cara a la elección del domingo 2 de junio.
También aprovechará para otorgarle el Óscar por la Mejor Actuación por violencia a la alcaldesa de Múzquiz, Tania Flores.
Los morenistas están peor que en la pasada elección de gobernador, donde ya de perdis el ingeniero Armando Guadiana lograba unir a algunas tribus, mientras las otras bailaban al ritmo de «El Tigre» Mejía, especialista en eso de dividir.
Hoy sin un Armando Guadiana, los morenos mantienen la desunión como su distintivo de debilidad.
Que si Cecilia Guadiana no puede ver a Luis Fernando Salazar porque le ganó el primer lugar en las listas al Senado, que si Shamir trae pleito con Diego del Bosque, que si Attolini ya se peleó con Hurtado en el Congreso estatal, que si más de la mitad de las tribus están en contra del teatro que montó en Múzquiz, Tania Flores.
En fin, se dan hasta con la cubeta y andan como gallinas descabezadas, apostándole todo al nombre de su candidata presidencial, Claudia Sheinbaum.
Sí, este jueves viene, pero viene a lo suyo, a sabiendas de que al cuarto para las 12:00 es imposible generar la unidad que sí tienen los de enfrente, los priistas ahora en alianza con la UDC y, otra vez, con el PRD.
Pudiera, sí, aprovechar la ocasión para entregarle a Tania Flores el Óscar a la Mejor Actuación en la película «Bajo fuego con mis pistolas» donde ha sido la principal protagonista al provocar la violencia entre los habitantes de Múzquiz sin importar consecuencias, desesperada porque las tendencias no favorecen su reelección.
Salvo ese drama montado y las quejas de Shamir, la visita de Claudia Sheinbaum no logrará la unidad de las tribus morenistas que siguen atrapadas en los egos.
Veremos a quién sube al templete y a quién no. Veremos otra vez la cara de desprecio de Sheinbaum hacia Ricardo Mejía que no entiende que no lo quieren por traidor.
Veremos lo que ya hemos visto: un morena desdibujado.






