Actualmente con estos niveles inflacionarios en México lo cuales rondan el 8.6 % a la fecha, más del 50% de la población se ha visto en la necesidad de recortar sus gastos y más del 77% de las familias han visto afectados sus planes de vida, esto de acuerdo con la encuesta “Barómetro, Problemas Globales 2022, Corte México”, elaborado por la firma consultora Kantar. Además más del 30% de los trabajadores formales se han visto en la necesidad de generar un ingreso extraordinario a través de una actividad informal.

México se enfrenta a un problema ya muy serio en materia de empleos informales pues según la última Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo refleja que la población ocupada a julio de este año fue de 574 millones de personas, lo que significó 1.6 millones de trabajadores más respecto del nivel de empleo que tenía el país antes del inicio de la pandemia de covid-19, sin embargo, de esta cifra un millón 12 mil personas se incorporaron al mercado en la informalidad.

Prácticamente en promedio 6 de cada 10 trabajadores en este país están parados en la informalidad situación que los deja vulnerables al no tener seguro social, derechos laborales y fondos para el retiro. En números globales de 57 millones de trabajadores que tenemos en México más del 55.6% están en la informalidad que son cercarnos a los treinta y dos millones. Trabajos domésticos, manufacturas, alimentos y changarros de mercancía de zapatos, ropa y electrónicos  son los de mayor prevalencia en este tema.

De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), un trabajador informal puede llegar a ganar entre 8 y 10 mil pesos al día, lo que un empleado formal promedio gana a la quincena, también señala este organismo sobre la urgencia de recuperar los más de dos millones de empleos que se perdieron por la pandemia, con el objetivo de fortalecer el ingreso y la estabilidad de las familias, pues todo pareciera que la reactivación se ha dado en el plano de la informalidad como una actividad cómoda, sin reglamentos ni pago de contribuciones. Llega a ser lamentable que la informalidad empiece a llevar el rumbo de la economía.

Por: Marcelo Lara Saucedo