Agraviado por la persecución que emprendió en su contra el entonces presidente Fox, el líder minero Napoleón Gómez Urrutia describe su encuentro con Alonso Ancira en las frías tierras de Canadá.
Era la época de la bonanza para Ancira, el empresario exitoso hoy caído en desgracia.
Enriquecido por AHMSA, la empresa que le regaló la familia Salinas de Gortari, Ancira -loncho- le ofreció diez millones de dólares a Napoleón con tal de entregarle el Sindicato Minero. Ante la negativa de Napoleón, el ofrecimiento llegó a 50 millones y luego subió hasta los cien millones de dólares.
Gómez Urrutia, exiliado en Canadá, no cedió, como si supiera lo que habría de suceder hoy.
En su libro «El colapso de la dignidad», relató el por qué de su huida hacia Canadá perseguido por Vicente Fox.
Todo inició en la explosión de Pasta de Conchos el 19 de febrero de 2006. En la época del gobernador Humberto Moreira.
Gómez Urrutia denunció la protección de Fox hacia el Grupo México. Lo acusó de la muerte de los 65 mineros y precisó que el secretario del Trabajo, Francisco Javier Salazar, estaba coludido con el Grupo México, de Germán Larrea.
No solo se pasaron por alto los mecanismos de seguridad hacia los mineros muertos, sino que tampoco estaban asegurados ante el IMSS, además el delegado en Coahuila de la Secretaría del Trabajo, Pedro Camarillo, era yerno de Francisco Javier Salazar.
La denuncia que describe en su libro le valió la persecución y el asilo político que obtuvo en Canadá.
Ahora Napoleón Gómez Urrutia es senador y Ancira huyó a Estados Unidos.
Ahora la jugada es al revés. El presidente López Obrador solo espera que Altos Hornos toque fondo para luego aparecer y salvar a la empresa acerera, sangrada por Ancira. ¿Y a quién pasaría?
Nada más, ni nada menos, que al sindicato de Napoleón Gómez Urrutia, para que lo saque de la quiebra, pague a sus trabajadores y a sus acreedores y los miembros de las secciones 147 y 288 se rindan ante AMLO y Morena obtenga más votos.
Quién lo diría, aquel que ofrecía dinero a manos llenas -Alonso Ancira- hoy está arrinconado por AMLO; y quién estaba exiliado -Napoleón Gómez Urrutia- podrá ser el nuevo mandamás de AHMSA. En política todo cambia.






