De hoy en siete días inician las campañas políticas. 

Son cuatro las opciones para elegir gobernador del estado y del 2 de abril al 31 de mayo habremos de aquilatar de qué están hechos.

De las propuestas serias para que Coahuila se mantenga con niveles favorables en materia de seguridad, empleos, salud y educación, entre otros rubros, y determinar quién sí y quién no, sobre todo en la elección de gobernador del estado.

La de diputados locales no aporta a las expectativas, producto de la ya mala tradición de legisladores flojos, pero buenos para morder viáticos y presupuestos.

Son cuatro las opciones que tenemos: Manolo, Lenin, Guadiana y Mejía.

De sus propuestas para mantener y mejorar logros y de afrontar grandes retos como la megadeuda, obra pública en salud, educación, carreteras y servicios básicos, habremos de definir el voto.

Propuestas serias que abonen al progreso y no campañas negras que solo sirven para demostrar la naturaleza del candidato que, por debajo del agua, las propaga y, por arriba, no plantea políticas públicas acordes a un estado en desarrollo y con grandes retos como lo es Coahuila.

Habrá que mantener la cabeza fría y no tomar decisiones que pronto navegan en el arrepentimiento sin retorno, no irse con la pantalla de los que se sienten caudillos y no están preparados ni tienen la experiencia de gobernar.

A partir del arranque de las campañas políticas, y en los dos debates oficiales que fijó el instituto electoral para el 16 de abril en Torreón y primero de mayo en Saltillo, se definirá el rumbo del valioso voto para elegir gobernador, decisión nada menor; si no, vea lo que ocurre en otros estados.