Las acusaciones del dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, allá en Piedras Negras no dejaron títere con cabeza; arremetió contra Ricardo Mejía y Lenin Pérez.

Los dos sí tienen la T, uno -Mejía- de traidor y el otro -Lenin- de títere.

Y apuntó categóricamente que el único candidato a gobernador por la 4T de Morena es Armando Guadiana.

Las acusaciones de Mario Delgado descartan la idea de que podría haber alianza entre Guadiana y Mejía.

La dureza de sus señalamientos sostiene su postura en que Ricardo Mejía traicionó al presidente Andrés Manuel López Obrador.

Entonces, ¿a quién le cree El Mirón?

A un Guadiana que en el segundo debate llamó a su acérrimo rival: licenciado Mejía y lo invitó así: mejor vénganse para, juntos, ganar la elección de gobernador.

O a su líder político, Mario Delgado, que hoy llama traidor a Mejía y títere a Lenin. 

Lo que sí es que tal confusión demuestra algo: los morenistas están cada vez más divididos y en completo desorden.

En contraste, los de enfrente están unidos y cerraron filas en torno a Manolo Jiménez.

Mientras los morenistas se pelean con los petistas y bajan de empujones a una seguidora de Mejía que se plantó frente a Mario Delgado, los de enfrente sostienen una agenda de trabajo seria y con el liderazgo de un Manolo Jiménez que ha ganado los dos debates y afina la puntería para ganar el tercero el próximo lunes a las seis de la tarde en el Museo del Desierto.