Ya salió otro clavo para el ataúd político de Adán Augusto López, el más cercano al expresidente López Obrador.

Allá en Tabasco, los empresarios no solo se sorprenden por la riqueza de “Pepín”, el hermano cómodo de AMLO.

Ahora se sorprenden por el descubrimiento de que cinco notarías de Adán Augusto se embolsaron 11 mil millones de pesos.

Certificaron grandes empresas, como Dos Bocas, un total de 10 que les representaron ingresos millonarios.

Bajo el compadrazgo de Andrés Manuel López Obrador, más de cinco notarías gozaron de infinidad de privilegios.

Hoy sale a la luz otro acto de corrupción y de impunidad ligado al todavía titular de la fracción de Morena en el Senado.

Adán todavía no sale de las ligas con el grupo criminal de “La Barredora” cuando ya está metido en otra enorme bronca.

Conforme transcurre el tiempo, es una verdad absoluta que debería estar en la cárcel, pero aún goza de la impunidad y de la protección de AMLO.

En lo político, Adán Augusto representa un pasivo que cada vez pesa más en contra de la presidenta Claudia Sheinbaum y contra el partido político de Morena.

La desconfianza hacia Adán Augusto se extiende al interior del Senado, donde hay movimientos para desconocerlo.

Adán Augusto apesta a corrupción y, a donde quiera que va, le sacan la vuelta.

Su estrella está fundida y su cercanía con AMLO es igual a corrupción y a impunidad.