Octavio Romero Oropeza ya no quiere queso, sino salir de la ratonera.

El ingeniero agrónomo que dejó en la quiebra histórica a Pemex, y ahora gracias a su amistad con AMLO cobra como director del Infonavit, dejó a todos en el asombro al lanzar la estrategia de privilegiar el delito sobre la legalidad.

Darle la oportunidad de tener su casa a los invasores, por encima del trabajador que inició el proceso para obtenerla y que por alguna razón se ha retrasado en los pagos.

Unas 845 mil viviendas del Infonavit están emproblemadas, la mayoría invadidas por gente sin escrúpulos que se niega a dejarlas, aún y cuando los legítimos dueños hacen uso de los recursos legales.

Pero al señor Romero le valió gorro y se aventó como el borras, a lo tonto y sin medir consecuencias, sobre todo en la imagen de la presidenta Claudia Sheinbaum que, al llegar a la Cumbre mocha de Canadá, porque Trump la abandonó a la mitad, tuvo que enderezarle la plana.

La ley debe proteger al comprador y no al invasor, recalcó en la mañanera. Otra bronca que le acarreó otro de los impuestos por López Obrador.

¿Recuerda usted a la abuelita que llegó y mató a balazos a dos integrantes de una familia que le tenían invadida su casa?

Pues, indignado, Octavio Romero optó por anunciar que la razón la tienen los invasores.

Es como si a usted le roban un carro, detienen al ratero y la autoridad le dice que le dará oportunidad de quedarse con el vehículo por encima del dueño.

La improvisación en todas las áreas cuesta, y mucho.

Octavio Romero, por el dedazo de López Obrador, dirigió Pemex y lo llevó a la peor quiebra.

Ahora lo impuso en el Infonavit y no ha traído más que puras pérdidas. De profesión es ingeniero agrónomo y se nota que no sabe nada del tema energético, y ahora no sabe nada de construcción de viviendas y del respeto a los derechos de los trabajadores.

Imagine a una trabajadora o trabajador que no le alcanzan los puntos para hacerse de una casa del Infonavit y ahora ve que a los invasores si les alcanzó para tenerla. El mundo al revés de los morenistas.